Pau brilla con luz propia, desprende ilusión, dulzura, amor, pasión… en todo aquello que hace. Ella ha sido quien me ha iniciado en uno de los caminos más bonitos de mi vida, el camino del yo.

Me ha enseñado a conectar mi cuerpo con mi mente, ha dejarme fluir con el sonido de la respiración y a escucharme. Ha sido un maravilloso regalo, una oportunidad para crecer, para aprender a vivir de una manera más plena y feliz.

Siempre le estaré eternamente agradecida por haberme abierto la puerta de este maravilloso mundo y por ser la mejor guía que podía haber conocido.

Fuen Bellvís