Enero siempre me ha parecido un mes curioso. Por un lado trae ilusión, ganas de empezar de nuevo, de “ahora sí”. Pero por otro, también puede venir con presión: listas eternas, expectativas altísimas y esa sensación de que si no lo haces perfecto en enero… ya vas tarde.
Este año quiero hacerlo distinto.
En 2026 me estoy proponiendo algo muy simple: materializar mis propósitos en cosas pequeñitas, de esas que sí caben en la vida real. Pequeñas acciones que, repetidas, construyen algo grande.
Y, aunque tengo varias cosas en mente, me he dado cuenta de que me funciona mejor marcarme 4 o 5 objetivos muy fundamentales, de los que de verdad sostienen mi bienestar.
Mis objetivos para este año
- Sacar cada día un rato contemplativo. Un ratito para respirar, mirar por la ventana, caminar sin prisa, estar. Un espacio de silencio que no busca producir nada. Solo volver a mí.
- Subir un poquito el nivel de mis entrenos. No desde el castigo ni desde el “tengo que”, sino desde la sensación de evolución. Me apetece sentirme más fuerte, más capaz, más viva.
- Mejorar mi descanso (y aquí hay una decisión clara). Este año quiero cuidarme más por la noche y una de mis reglas es cortar antes el tiempo de móvil. Porque lo noto: cuando reduzco pantalla, descanso mejor. Y cuando descanso mejor… todo mejora.
- Mantener lo que ya sé que me funciona. Moverme, respirar, sostener rutinas, sin dramatismos. Volver a lo simple.
No sé si a ti te pasa, pero a mí a veces me ayuda recordar esto: no hace falta hacer muchísimo para sentir un cambio. Hace falta hacerlo de forma constante.
Lo que descubrí el año pasado (y por qué me cambió el cuerpo)
El año pasado me pasó algo muy interesante con el entrenamiento.
Yo ya venía trabajando fuerza, movilidad y constancia, pero cuando empecé a introducir el HIIT de forma inteligente, noté un cambio muy claro: mi cuerpo respondió distinto.
No solo por verme mejor, sino por algo más profundo: noté que mi metabolismo se activaba, que me sentía menos estancada, que había una sensación de avance y de energía que antes costaba más conseguir.
A veces no necesitamos entrenar más tiempo.
Necesitamos el estímulo adecuado.
Y ahí es donde para mí el trabajo por intervalos fue un antes y un después. Fue como decirle al cuerpo: “Vale, vamos a despertar.”
Siempre con consciencia, sin locuras, pero con esa chispa que te hace notar: esto está funcionando.
Por eso nace PHI HIIT 40+
Este año, con esa experiencia tan clara en mí, me apetecía compartirlo de una forma estructurada y con sentido.
Y así nace PHI HIIT 40+, como una continuación natural de PHI Fuerza y Vitalidad 40 Plus: un paso más.
Mantiene los 4 pilares de PHI que para mí son la base de todo:
- Fuerza
- Movilidad
- Resistencia
- Trabajo mental / meditación
Pero con un enfoque más HIIT, más por intervalos, buscando sensaciones un poquito más intensas (sin perder el cuidado), para que puedas notar:
- más activación
- más “cuerpo despierto”
- más energía
- más progreso
- y mejores resultados, sin sentir que estás haciendo eternidades
Y sí: también he querido incluir algo que para mí es sagrado y cada año veo más importante…
Una rutina para la noche, para ayudar a descansar mejor y cerrar el día bajando revoluciones. Porque entrenar está genial, pero si no descansamos, el cuerpo no termina de responder.
Para más información, pulsa o haz clic en la imagen
Un comienzo de año con menos presión y más verdad
Si este 2026 tú también quieres cambiar algo, ojalá lo hagas con esta pregunta: ¿Qué puedo sostener? No qué puedo hacer perfecto.
Sino qué puedo repetir con amor, con paciencia, con realismo.
Y si estás en ese momento en el que sientes que quieres un plan que te guíe, que te motive y que te haga notar resultados, a mí el trabajo por intervalos me ha ayudado muchísimo. Por eso te lo recomiendo con el corazón.
Yo, por aquí, solo quería compartirte el “por qué” personal.
Que este año sea el año de cuidarte sin exigencia.
Y de sostener tu fuego… sin quemarte 🔥









