PAULA BUTRAGUEÑO
posible dedicarse a su sueño.
Entusiasmada con el cambio, empecé el recorrido formativo para ser instructora completando distintos cursos de formación y realicé diversos retiros de silencio, que fueron sin duda las experiencias más duras y de mayor crecimiento que he tenido en mi vida, pero necesarias poder encarnar y transmitir el mensaje con autenticidad.
Mi sueño era inspirar a otras mujeres a llevar una vida más activa y más saludable, en las que el deporte tuviera un papel protagonista en sus vidas. Y de esa pasión surgió crear Inspirafit. Un salto que me permitió dejar mi trabajo de ingeniería, entrar a formar parte de la cabecera de blogs de Women´s Health, escribir un libro con Planeta, recorrer el mundo en eventos y carreras y vivir experiencias que jamás imaginé, como realizar un programa de televisión para TVE o ir como embajadora Española a una maratón en Jerusalén. Vivía intensamente y el ejercicio era mi válvula de escape o de desconexión. Sólo faltaba una cosa que todavía no sabía, conexión. Paralelamente continué mi camino formativo, profundizando en el Yoga, pasé un tiempo en la India para obtener la formación completa en la escuela Jivamukti Yoga, que continúe con más de 800 horas de práctica continua en Barcelona. Aquí nació mi pasión por conectar el cuerpo y la mente en el ejercicio, dejando de ser dos partes de uno mismo separadas, sino conectadas a través de la respiración. Descubrí que la respiración es el nexo de unión de ambas pudiendo regular los esfuerzos, ser más conscientes de nuestro estado emocional y poder regularlo con diferentes técnicas y ejercicios.
Llegó un punto que iba tan tope, que dejé incluso de disfrutarlo. Me sentía atrapada en en mundo hiperestimulante que cambiaba y evolucionaba cada vez más rápido. Las redes sociales y nuevas plataformas nos ofrecen soluciones maravillosas para estar conectados, pero también exigen que haya que estar actualizándose y exponiéndose constantemente. Esto, crea una espiral de auto-exigencia asociada a una actividad incesante que si no se regula de alguna manera, termina por desgastar a cualquiera.
Descubrí la importancia de estar presente y más conectada en todo momento, incluso en la práctica deportiva. Escuchar de manera activa a los demás y conectar desde las emociones y las sensaciones, no tanto desde los pensamientos. Encontré la herramienta más poderosa que existe para familiarizarse con uno mismo y vivir presentes: la meditación.
Paralelamente continué mi camino formativo, profundizando en el Yoga, pasé un tiempo en la India para obtener la formación completa en la escuela Jivamukti Yoga, que continúe con más de 800 horas de práctica continua en Barcelona.
Aquí nació mi pasión por conectar el cuerpo y la mente en el ejercicio, dejando de ser dos partes de uno mismo separadas, sino conectadas a través de la respiración.
Descubrí que la respiración es el nexo de unión de ambas pudiendo regular los esfuerzos, ser más conscientes de nuestro estado emocional y poder regularlo con diferentes técnicas y ejercicios.
Ahora siento que, en la búsqueda de esa plenitud, el ejercicio físico, el yoga y la meditación son la combinación perfecta para vivir en armonía, para mejorar la relación con los demás y para disfrutar de la vida y de las cosas pequeñas con plena presencia.
De todo este aprendizaje surge PHI, no como un método nuevo inventado, sino como un nexo de unión de todo lo que considero imprescindible para sentirse bien, tanto en el plano físico, como mental y emocional.
Trabajando de manera integrada el cuerpo y la mente con distintos tipos de sesiones. Un enfoque diferente y más consciente, con mucha presencia de la respiración, que nos ayude a encontrar ese ansiado equilibrio.
En este nuevo espacio podrás encontrar todos los cursos que he creado sobre esta metodología y mi última aventura: PHI. Un espacio virtual disponible para ti en cualquier momento y en cualquier lugar, para cuidarte por dentro y por fuera, haciendo que sea más fácil que encuentres ese ratito diario para tu cita contigo mismo y tu salud.





